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¿Qué es la Enfermedad Bipolar? Una Guía Básica

Guía sobre la enfermedad bipolar

 

Sin duda, la enfermedad del ánimo más conocida es la depresión mayor. Pero en los últimos años, la Enfermedad Bipolar (EB) ha ido ganando protagonismo entre la población general.

En la EB el síntoma central es la alteración del ánimo, que se da en dos dimensiones: una de aceleración o manía y otra de disminución o depresión.

Esta patología tiende a evolucionar en fases y, después de los episodios, la recuperación tiende a ser completa; por lo tanto, el pronóstico es más bien favorable, incluyendo una mejoría espontánea de las fases.

Sin embargo, esto no significa que no se necesite tratamiento, ya que algunos episodios son prolongados, otros tienden a la cronicidad; mientras que la mayoría provoca un significativo impacto en la salud somática y en la esfera psicosocial. En ocasiones, los pacientes realizan intentos suicidas.

Diferencias entre la Enfermedad Bipolar y la Depresión Monopolar

La depresión puede ser caracterizada como el tipo más frecuente de alteración del estado anímico, que lleva a su disminución, con grado variable de pérdida de interés o dificultad para experimentar placer en las actividades habituales y acompañado de diversos síntomas físicos y psíquicos. (Evalúa aquí si presentas síntomas depresivos).

Cuando en la evolución de la enfermedad, es decir en la historia previa de la persona, los episodios de alteración del estado de ánimo siempre han sido de disminución, se habla de depresión monopolar (conocida como depresión mayor), aludiendo a que se presenta solo un polo.

En cambio, cuando en la historia, además de las depresiones, se han presentado episodios con aumento del estado anímico, como aceleración, euforia, irritabilidad, etc., la depresión se designa como bipolar, indicando que han existido dos polos anímicos: disminución (depresión) y elevación (manía).

Como es de esperar, ambas patologías requieren tratamientos distintos, pero coinciden en la importancia que tiene el involucramiento de los familiares y el impacto psicosocial que implica.

También es importante en ambas enfermedades que el paciente tenga un diálogo cercano con el médico, participe y colabore con las indicaciones profesionales en forma responsable.

El estigma social de la EB

estigma social enfermedad bipolar

Lamentablemente, la EB no solo conlleva el sufrimiento individual, sino que también el malestar social, familiar y laboral, con la consecuente estigmatización de la enfermedad y el aislamiento social al que el enfermo es progresivamente conducido.

Una de las mejores herramientas disponibles hoy día para oponerse a este problema, es disponer de conceptos científicos y una mejor comunicación para romper ese aislamiento.

La importancia de los recursos materiales, como el acceso a tratamientos eficaces; y de recursos humanos, como contar con profesionales capacitados con especial sensibilidad para comprender a quienes sufren enfermedades del ánimo pueden marcar una gran diferencia.

Afortunadamente, y a diferencia de hace algunos años atrás, las enfermedades del ánimo son más comprendidas gracias a algunos factores que revisaremos a continuación.

1. Las enfermedades psíquicas tienen una frecuencia elevada

En Chile, una de cada 4-5 personas presentan síntomas de varias patologías, en una amplia gama de intensidad, como para ser considerados patológicos o poco adaptativos.

Las enfermedades afectivas corresponden al 10% de la población adulta, más de un millón de personas afectadas.

2. Los sistemas de salud

En general, todas las instancias relacionadas con el mundo de la salud han mostrado cada vez mayor interés en la atención de personas con depresión.

Y en nuestro país el sistema AUGE-GES ha permitido que las personas con más dificultades económicas reciban tratamiento bajo garantías y normas estatales.

3. Mayor disponibilidad de profesionales de la salud

Cada vez contamos con más médicos psiquiatras, médicos de distintas especialidades, médicos generales, orientadoras y psicólogos clínicos, con nivel variable de formación académica y científica.

4. La información pública disponible es abundante

Desde hace ya varios años es frecuente ver en la prensa y los medios en general información, entrevistas y reportajes sobre las enfermedades del ánimo.

5. Los aspectos positivos de las enfermedades del ánimo

Cada vez hay más datos que indican que las personas que sufren enfermedades del ánimo, en especial sus parientes, que comparten la información genética con aquellos que padecen la EB, tienden a mostrar niveles elevados de creatividad y capacidad de trabajo.

En varios casos, estas personas pueden alcanzar la genialidad artística, tal como Vincent van Gogh, Robert Shuman, Ernest Hemingway, quienes padecieron la EB. O grandes liderazgos, como Winston Churchil o Simón Bolívar.

Me atrevo a plantear que las personas con patología afectiva, sobre todo aquellas con EB, constituyen el reservorio genético de la creatividad para nuestra especie.

Los avances en medicamentos

El enorme avance de la psicofarmacología trajo de la mano a la neurobiología y, por varias décadas, el manejo terapéutico fue realizado con medicamentos.

Es necesario entender que esta «medicalización» de la enfermedad psíquica sucedió a continuación de la ocurrida en el conjunto de la medicina.

Sin embargo, en el conjunto de los sistemas de salud ha aparecido el manejo preventivo y colaborativo con el paciente, que junto con las terapéuticas complementarias con base científica, como la dieta, el yoga y el ejercicio físico, por ejemplo, han entregado un nuevo impulso a la medicina.

La prevención como tratamiento

Es fundamental considerar que las enfermedades psíquicas comprometen al órgano más complejo que existe en la naturaleza, por lo que con seguridad será más difícil enfrentarla con buenos resultados respecto de otras enfermedades que aparecen en sistemas más simples.

Por lo tanto, al igual que en el resto de la medicina, se están estudiando distintas alternativas terapéuticas, para luego influir en los factores de riesgo y así poder realizar la prevención.

El primer paso es haber demostrado el efecto positivo de las psicoterapias, sobre todo aquellas que tienen validación metodológica.

Más adelante, haber reconocido que la mente y su base el cerebro pueden influirse por mecanismos distantes.

Durante muchos años se insistió en la gran relevancia de los factores genético-familiares y su aparente inmutabilidad y en los últimos dos decenios se conocen factores inflamatorios e inmunológicos en las patologías psíquicas.

Por lo tanto, la psiquiatría se hizo cargo de los mismos factores que influyen en las enfermedades cardiovasculares, metabólicas y del tejido conectivo, por ejemplo.

La consecuencia de toda esta nueva información científica ha sido validar la importancia de la dieta, los factores nutritivos, la actividad física y el estrés psicosocial en la enfermedad psíquica.

El manejo contemporáneo e integral de la EB debe seguir la tendencia de la medicina y de la psiquiatría: desde los medicamentos hasta el yoga, desde el litio hasta la consejería genética, desde la psicoterapia hasta el ejercicio y desde la psicoeducación hasta la dieta.

El rol de los médicos no especialistas en enfermedades del ánimo

La información que posee el médico general sobre las enfermedades del ánimo, en la mayoría de los casos, la obtuvo hace uno o dos decenios atrás, cuando aún predominaba la clasificación dicotómica entre depresión endógena, a tratar con acciones biológicas; y depresión reactiva, que requería psicoterapia.

Por otra parte, los gineco-obstetras, que atienden a la población más vulnerable a sufrir patología anímica (género femenino y atención del postparto), tampoco reciben un entrenamiento especial sobre estos cuadros.

Estos factores limitan las destrezas para reconocer y tratar las enfermedades afectivas, en especial porque aún los clínicos no están interiorizados de la dicotomía monopolar-bipolar, hoy día de mayor importancia.

Así, puede ocurrir que junto a dosis subterapéuticas de antidepresivos, tiempo insuficiente de tratamiento y falta de respuesta, pueda presentarse un agravamiento con los fármacos o, simplemente, ausencia de respuesta que puede tener explicación en que el episodio corresponda a un subtipo de enfermedad bipolar erróneamente considerado monopolar.

Si necesitas más información sobre la enfermedad bipolar, te invitamos a descargarla desde nuestro sitio web: https://psiquiatriachile.cl/libros-de-psiquiatria/

También puedes visitar el Canal de Youtube del Dr. Retamal.

Dr. Pedro Retamal C.
Psiquiatra y Profesor Asociado Departamento de Psiquiatría.
Facultad de Medicina, Universidad de Chile.