Psiquiatra Enfermedad Bipolar: una guía completa sobre esta patología mental

Psiquiatra – Enfermedad Bipolar
La enfermedad bipolar es un trastorno del ánimo caracterizado por fluctuaciones extremas en el estado emocional, que oscilan entre episodios de Manía (euforia excesiva, hiperactividad y energía desbordante) y Depresión (tristeza profunda, fatiga y pérdida de interés por actividades cotidianas).
Estas variaciones, conocidas como episodios, pueden durar desde días hasta semanas o incluso meses, y afectan significativamente la calidad de vida de quienes la padecen.
El doctor Pedro Retamal, psiquiatra de la Universidad de Chile y experto en enfermedades del ánimo, explica: “La enfermedad bipolar no es simplemente tener altibajos emocionales. Es una condición médica compleja que afecta tanto el estado de ánimo, como la energía y la capacidad de funcionar en el día a día. Reconocerla a tiempo es fundamental para evitar complicaciones graves”.
Síntomas de la enfermedad bipolar
Los síntomas varían según el tipo de episodio que predomine:
Episodios de manía:
Sensación de euforia desproporcionada.
Aumento en la actividad física o mental.
Hablar rápidamente y saltar de un tema a otro.
Disminución de la necesidad de dormir.
Conductas impulsivas o riesgosas, como gastos excesivos o decisiones precipitadas.
Episodios de depresión:
Sentimientos de tristeza, desesperanza o inutilidad.
Pérdida de interés en actividades que antes eran placenteras.
Fatiga constante o falta de energía.
Dificultades para concentrarse.
Pensamientos recurrentes de muerte o suicidio.
Según el doctor Retamal, “no todas las personas con trastorno bipolar experimentan los mismos síntomas. Algunos pueden presentar episodios más leves, mientras que otros enfrentan alteraciones severas que requieren atención inmediata”.
¿Cómo se diagnostica la Enfermedad Bipolar?
Diagnosticar el trastorno bipolar puede ser desafiante, ya que sus síntomas pueden confundirse con otras condiciones, como la depresión mayor o los trastornos de ansiedad. El diagnóstico se basa en:
Entrevistas clínicas: Un profesional de la salud mental evalúa el historial médico y psiquiátrico del paciente, así como sus patrones de ánimo a lo largo del tiempo.
Información de familiares: Los comentarios de familiares o amigos cercanos pueden ser clave para identificar episodios que el paciente podría no recordar. También se pueden indagar antecedentes genéticos de la familia.
Exclusión de otras causas: Es importante descartar factores médicos o el consumo de sustancias que puedan provocar síntomas similares.
El doctor Retamal enfatiza: “Si alguien sospecha que podría tener trastorno bipolar, debe buscar ayuda profesional lo antes posible. Un diagnóstico temprano permite comenzar con un tratamiento adecuado que mejore la calidad de vida”.
Tratamientos disponibles
El tratamiento del trastorno bipolar es multidisciplinario e incluye varias estrategias complementarias:
Psicoterapia:
Las terapias cognitivo-conductuales (TCC) ayudan a los pacientes a identificar y gestionar patrones de pensamiento negativos.
La psicoeducación enseña cómo reconocer los primeros signos de episodios maníacos o depresivos.
Farmacoterapia:
Los estabilizadores del ánimo, como el litio, son fundamentales para controlar las fluctuaciones emocionales.
En algunos casos, se recetan antidepresivos o antipsicóticos, dependiendo de los síntomas predominantes.
Alimentación:
Una dieta balanceada, rica en nutrientes esenciales como ácidos grasos omega-3, puede apoyar la salud cerebral.
Evitar el consumo excesivo de cafeína y alcohol es crucial para mantener el equilibrio del ánimo.
Actividad física:
El ejercicio regular contribuye a mejorar el estado de ánimo y reduce los niveles de estrés.
Actividades como el yoga o la meditación también pueden ser útiles.
“La clave del tratamiento es la constancia. Los pacientes deben comprender que, aunque la enfermedad bipolar no tiene cura, puede manejarse de manera efectiva con el enfoque adecuado”, asegura el doctor Retamal.
La enfermedad bipolar es una condición desafiante, pero con un diagnóstico temprano y un tratamiento integral, las personas pueden llevar una vida plena y productiva. Reconocer los síntomas y buscar ayuda profesional es el primer paso hacia el control de esta patología. Como concluye el doctor Retamal: “El apoyo familiar y una red de contención son también esenciales para el éxito del tratamiento”.